ECOLOGÍA Y MODERNIZACIÓN DE LAS ORGANIZACIONES
Ricardo Puentes Melo 09/02/2026 0
Uribe y su bancada del CD reunidos con Petro, Cepeda y las FARC. Terminan de negociar el botín

Por Álvaro Gallón Rodríguez
Septiembre 3 de 2026
Algunos piensan que es indispensable modernizar las organizaciones según los sistemas abiertos, la inteligencia artificial y el metaverso (uso de avatares).
Afirman que la modernidad consiste en ser informales y casuales en todo, y estar enfocados en la interacción hombre-máquina (robótica), sustituyendo el concepto tradicional de selección, capacitación, entrenamiento y eficacia laboral compensada al trabajador.
Dicen: “La máquina es un ser perfecto, el humano uno imperfecto; la perfección mecánica disminuye la fatiga y las horas laborales sin afectar los salarios, aumentando así la producción y reduciendo los costos de hacer y vender. Según la teoría sindical de: a trabajo igual salario igual, la tecnología hace una extirpación radical del sobre sueldo (salary override), la robótica no necesita de tiempos laborales, ni de escalafones, ni de verificación de la calidad, ella automáticamente genera la igualdad en el saber hacer.
Este sería el motivo por el cual los sindicatos, los gremios, la educación e incluso amplios sectores eclesiásticos progresistas, siempre vieron con simpatía la reconfiguración de la vida religiosa para hacer emerger una sociedad de los individuos, de forma que no contradijera los principios de la Revolución Francesa. He escuchado sacerdotes predicando que los esposos deberían pagarle salario con prestaciones sociales a sus esposas y permitirles ir de vacaciones con sus amigas, quedándose ellos a cargo de cuidar los hijos.

The egalitarian ecology
The segment of Colombian society that embraced the ideologies of Santos and Petro considered ecological rationality the ultimate criterion for evaluating any human endeavor. The dominance and, simultaneously, submission to technology eliminates the set of repetitive roles now deemed pointless; these roles will inevitably be assumed by Artificial Intelligence (AI).
Colombia has always been a testing ground for Latin American socialism and communism. They argue that within the framework of class struggle, one should always opt for the minimum effort while simultaneously achieving high efficiency and maximum quality. In this line of thinking, Colombians should be able to enjoy a balanced diet and a healthy lifestyle. To such an extent that the Petro administration was ahead of its time and imposed a 20% tax on industrial food products that it did not consider healthy.
Thus, according to utopian socialism, the myth of the noble savage with which the tutor Rodríguez educated Simón Bolívar would become a Bolivarian social reality, while that of original sin would remain a myth. Petro called this metamorphosis: The Infinite Mentality. … Here we will wage the struggle for cultural liberation, for infinite thought. (June 17, 2018).
The dogma of change
Is the previous view of class struggle, based on the fallacy of Marx and Engels, true?
Some dogmatically claim that everything must adapt to change, from the most basic form, the family, to the most complex structures, such as the Church and the State. They emphasize that the important thing is to stimulate the whole, which they call systemic emergence, so that change can occur. Therefore, the key is to be open to the infinite mindset that would bring a good quality of life.
Thirty-three years ago, I read Peter F. Drucker’s book, *The Post-Capitalist Society* (1993). Now, rereading my underlined passages, on page 167, the author offers an interesting prediction: the return of tribalism. There, he states that democratic sovereignty in the employee society, invented by the French Revolution, is leading the world to a dead end. He says that social forces are emerging that circumvent sovereignty, and it is no longer possible to achieve the libertarian prosperity that the Austrian School economists led the world to believe in.
Contrary to the above, popular wisdom states: “What works well can be improved, but not changed.” In Drucker’s futurology, it becomes clear that this principle was replaced by another based on phenomenology. This principle is called “Chaos Management,” which is opposed to the “ free leap into the void ,” the openly nihilistic radical ideology of Petro. We must necessarily conclude, then, that there would be one left based on control through chaos management and another radical left dedicated to the search for existential emptiness.
«Cualquier esfuerzo por convertir a los inmigrantes en nacionales, tal como ocurrió en la gran migración europea a los Estados Unidos (1820 y 1930), ya no funciona»
Un ejemplo de este nihilismo, ya lo menciona Druker: “Cualquier esfuerzo por convertir a los inmigrantes en nacionales, tal como ocurrió en la gran migración europea a los Estados Unidos (1820 y 1930), ya no funciona porque todos quieren tener los beneficios de la ciudadanía pero no desean ser gobernados. Esto último se considera discriminación”.
En este 2026, se ven musulmanes en posición genupectoral hasta en la iglesia de Notre Dame en Paris o en la mismísima Iglesia de San Pedro en el Vaticano. El Islam es una religión tribal que por su naturaleza igualitaria no entiende el dogma trinitario, ni el sistema cristiano de régimen monárquico, aristocrático o democrático, correctamente entendidos como formas naturales y legitimas de gobierno sin lucha de clases. Por el contrario, la dinámica del Islam es en función del liderazgo y la aplicación de la ley islámica (Sharia), profundamente igualitaria y sectaria, su fundamento es la persecución a los que considera infieles. La cohesión social del Islam es el avivamiento del fiel a partir de las emanaciones divinas, por eso la autoridad política, militar, judicial y religiosa se integra en la persona del Imán, quien tiene la suficiente inspiración capaz de atraer los efluvios, no importa que se llame jeque, ayatolá, emir, califa o sultán. Este es un dato clave para entender la manera en que el avance nihilista amenaza volverse islámico y la fascinación de la izquierda por el Islam.
La información que supuestamente iba a salvar la humanidad generando la sociedad igualitaria del conocimiento; ahora se convirtió en el arte principal de los políticos y generó la era de la post verdad. Hay otros fenómenos igualitarios que están afectando la soberanía, incluso al interior de cada familia, hoy cualquier joven con su celular puede utilizarlo para grabar videos pornográficos webcam desde su habitación y obtener ingresos que superan los de toda su familia. La casa dejó de ser el lugar donde reside la familia (hogar), para convertirse en habitáculos delimitados por el libre desarrollo de la personalidad.
El tribalismo
Señala el autor, que la razón principal del estado actual de cosas, que difícilmente se puede llamar orden, es que está renaciendo del tribalismo, pero este no es político, ni económico, ni siquiera democrático; es profundamente existencial. La razón que elude Druker, es que naturalmente el ser humano necesita raíces, identidades familiares, comunidad y trabajo de cercanía, donde pueda entender fácilmente su entorno.
A comienzos del siglo XX, los socialistas profetizaron que la sociedad de los trabajadores no sería patriota, porque no habría propiedad privada, ni familia, entonces el Estado sería la nodriza de los trabajadores. El patriotismo tiene ver con la ciudadanía. La Edad Media no tuvo ciudadanos, sino señores y vasallos, había estirpes familiares en todos los estratos de la sociedad y su diferencia era el tipo de servicio. La Iglesia Católica, con dos milenios de antigüedad, nunca tuvo estirpes sino clérigos y feligreses.
La Revolución Francesa inventó la ciudadanía moderna tomando como referente el sistema imperial romano, reformado bajo un paradigma igualitario, donde Liberté, Égalité, Fraternité es el dogma principal. Este ha sido su tema central y la familia no le interesa, porque desea formar la sociedad igualitaria de los individuos, no la sociedad de las familias. Su futurología resultó ser falsa, porque el pueblo sigue deseando formar un capital que le garantice estabilidad, poseer casa propia, casarse y configurar una familia.
El concepto de ciudadanía como término político significa responsabilidad con la comunidad. Sin embargo, el Estado nodriza del paraíso socialista no logra eso, los individuos puede votar y hasta pagar impuestos, pero no asumen responsabilidades. Una ciudadanía sin responsabilidad hace que el Estado quede a merced de los oportunistas. La educación actual no educa para la ciudadanía, sino para la tecnología y la lucha de clases.
La revitalización de la sociedad
Según Druker, la revitalización de la sociedad comenzará por la familia, ella naturalmente se recompone y sus necesidades irán creciendo en las siguientes áreas: Las que se consideran ligadas a la caridad, los servicios que tienen por objeto la salud y aquellos relacionados con la perfectibilidad de las personas, como es la educación en todos sus ciclos.
Los anterior factores están profundamente relacionados con el vigor religioso, por consiguiente la religión también crecerá. La sociedad del futuro valorará especialmente: la madre dedicada al hogar, la maestra de escuela, la medicina familiar, el catequista y el cuidador de ancianos que viven con su familia. En lo que respecta a lo religioso, el centro de la sociedad serán los obispos, que según la sentencia de San Juan Pablo II, en su Exortación Pastores gregis “El obispo es sacerdote, padre, maestro, hermano y amigo.”
Entonces, estaríamos en el comienzo de una nueva era de La Observancia, que reconoce la existencia del pecado original, similar a la ocurrida en el siglo XVI cuando la Iglesia Católica, contrariando toda lógica, se revitalizó así misma y recuperó las familias católicas en Europa, al punto de tener la fuerza para lograr evangelizar a los caníbales americanos. Así mismo evangelizara el siglo XXI y salvara del tribalismo a las grandes instituciones que dieron origen a la Civilización Cristiana Occidental.
Petro afirmaba en el año 2018: “Las élites colombianas están muertas”. Ahora, ocurre que está emergiendo en Colombia una nueva generación de jóvenes dirigentes católicos que comienzan a posicionarse en la economía, la cultura, la academia, la ciencia y la política.
Al menos en Colombia: ¡La Revolución Francesa ha muerto!
El torpe experimento maoísta nihilista petrista la remató de un batacazo.
El petrismo difícilmente reconocerá su error y seguirá buscando en la tradición mayombe haitiana bantú, palera cubana umbanda vudú, la pócima de la eterna juventud, mientras tanto se abrazará con toda su fuerza al cadáver de una vieja de 237 años en franco estado de descomposición.
