EL CENTRO DEMOCRÁTICO EN COLOMBIA ES SOCIALISTA
Ricardo Puentes Melo 09/16/2026 0
Alias "Sandra Ramírez", terrorista concubina de "Tirofijo" y hoy congresista, de plácemes con Álvaro Uribe

Por Ricardo Puentes Melo
Septiembre 16 de 2026
(copiado de un hilo X del autor, del 2020)
@ricardopuentesm
Cuando Hitler necesitaba llegar al poder, fingió ser cristiano. Una vez consiguió el poder, no dudo en perseguir a los cristianos y él mismo asumió el papel de mesías, y su partido nacionalsocialista en su propia secta; misma que impuso en toda Alemania eliminando a sus contradictores.
Eso es izquierda. ¿Les suena familiar?
El nazi Josef Mengele, cuando huyó hacia Brasil se dedicó a patrocinar y promover el aborto. Era todo un progresista de su época. El partido Demócrata norteamericano era aliado y admirador del Partido Nazi y del fascismo. Estos quisieron exterminar los judíos con sus SS, y aquellos a los negros con su KKK.
Cuando Hitler cae, el Partido Demócrata le endilga el fascismo a la derecha, quita el “socialismo” de “nacional socialismo” y difunde en las academias la falsa idea de que el nazismo y el fascismo son de derechas. Siempre, estas ideologías han sido socialistas. Hitter no odiaba el comunismo; odiaba a los comunistas alemanes porque eran leales a URSS, no a él. Igual que Stalin odió a Tito y a Mao por la misma razón: no se sometían a su autoridad.
Hitler admiraba a Franklin Delano Roosevelt (Demócrata) porque inició en Estados Unidos las medidas que Hitler quería para Alemania: Estatismo, control, etc. Los ricos dueños de haciendas algodoneras no querían que el esclavismo se terminara. Y el Partido que los unió para defender sus intereses de ricos, hacendados y esclavistas, fue el Partido Demócrata, los progresistas izquierdistas americanos.
George Fitzhugh, socialista teórico de la época, sureño y demócrata, decía que el esclavismo estaba a tono con las ideas socialistas de Europa y, por tanto, era aceptable, correcto y deseable.
El Partido Demócrata americano acogió las tesis de su teórico Fitzhugh: “¿Qué es la esclavitud sino una forma práctica de Socialismo?” Con esa bandera se rebelaron contra el Republicano Abraham Lincoln, quien se propuso abolir la esclavitud. El Partido Demócrata, siguiendo las tesis de su teórico de cabecera, Fitzhugh, declaraba que la esclavitud era una condición ideal para los negros ya que, en ese Estado benefactor esgrimido, los negros, siendo inferiores, serían cuidados por sus amos desde la cuna hasta la tumba.
El gran pecado de la esclavitud no es el racismo; es el robo: “tú trabajas y produces y yo me quedo con el fruto de tu trabajo”. Igual que hacen los socialistas chinos, igual que hacen los gobiernos que colocan impuestos altos. Roban al pueblo para quedarse con el producido.
Los Demócratas del norte se aliaron con los Demócratas del sur, todos contra los Republicanos y a favor del esclavismo. Los Demócratas del norte aplicaron ese principio a los inmigrantes pobres que llegaban por NY. Los obligaban a trabajar por nada, casi gratis, reclutaban a los inmigrantes pobres y, apoderándose del control de las finanzas públicas, crearon un sistema de subsidios para los desvalidos inmigrantes y, al mismo tiempo, los ponían a votar por el P Demócrata a cambio de ese subsidio. Igual que ahora.

Es el mismo sistema usado en Colombia. La izquierda desplaza campesinos a las ciudades, les dan tierras robadas a bajo costo, les dan subsidios y comida y a cambio piden votos para ese “socialismo”. Así han sido, con ese propósito, “Bogotá Sin Hambre”, “Familias en Acción”, etc. La misma cosa.
Woodrow Wilson (también Demócrata), al ver que los Republicanos consiguieron para los negros el derecho al voto y el derecho de igualdad bajo la ley decidió implantar, con ayuda de los Demócratas del sur y del Norte, lo que se conoce como “la segregación federal”. “La segregación federal” estableció baños separados para los negros, sillas para negros en buses y restaurantes, etc. El progresista Wilson también implantó el terrorismo por causas raciales. Presentó películas haciendo apología al KKK y así renació este impostura socialista. El KKK solo estaba en los Estados sureños, pero bajo la presidencia del Demócrata socialdemócrata Wilson, esta organización criminal se extendió a todos los Estados Unidos.
Así como FARC, ELN y demás grupos terroristas son el brazo armado del PC, el KKK lo era del P. Demócrata. Así, como el KKK era el brazo armado de los socialistas del Partido Demócrata, podemos entender el papel de los terroristas mal llamados “paramilitares” como brazo armado de la socialdemocracia de Gerardo Molina, Francisco Mosquera y su MOIR, Uribe, Obdulio, Everth y el M19.

Siempre, siempre, estos grupos de riquísimos propietarios esclavistas y socialistas, se han valido de brazos terroristas para sembrar el miedo y robar a quienes de verdad trabajan para ganarse su sustento. Colocan presidentes que les garanticen sus privilegios y validen el robo. Al mismo tiempo que esclavizan, promueven “ayudas sociales” para sus esclavos. Es lo que se conoce como “capitalismo con sentido social” o “Estado comunitario” un concepto copiado por Uribe del mismísimo Lenin.
Al igual que para el progresista Wilson la Casa Blanca era como la casa de los amos en una plantación, y Estados Unidos su propia plantación, para Uribe, Santos, Duque, y los otros la Casa de Nariño es la casa de los patrones y Colombia es la finca de su propiedad.
Los Demócratas en USA enseñan que los socialistas racistas ladrones de ese Partido en época de la guerra de secesión americana se pasaron todos al Partido Republicano un poco antes de la época de Nixon. Los mamertos colombianos dicen que los tiranos socialistas eran de derecha. Falso.
En Colombia, desde 1930, los presidentes han estado ligados todos al socialismo internacional. Todos, desde Enrique Olaya Herrera, han bebido de las fuentes socialistas, en mayor o menor grado. Se disfrazan de defensores de DDHH y culpan a la derecha de los crímenes marxistas. Los Demócratas americanos enseñan en colegios y universidades que en la década del 60 los dos Partidos principales cambiaron de bando. Dicen q los tiranos (demócratas) se pasaron al P. Republicano, y que los defensores de libertades civiles (Republicanos) se pasaron al Demócrata. Esta rareza ilógica es tomada como cosa cierta por los “intelectuales” y políticos del Partido Demócrata que así pretender lavar los crímenes históricos de su Partido. En Colombia es igual. Uribe entregó el control de la Memoria Histórica a su equipo de izquierda, hasta hoy día.

Por eso, los jóvenes norteamericanos creen que los Demócratas son los buenos y los Republicanos los salvajes racistas del Ku Klux Klan.
Como en Colombia no hay una derecha real, con valores cristianos como la de Estados Unidos, el trabajo de los socialistas se ha hecho más fácil. Tan evidente es la propiedad intelectual del KKK por parte del partido Demócrata, y tan conscientes son de ello, que los Clinton, admirados por Duque, Uribe, Santos y Pastrana, rendían homenaje a Robert C. Byrd, antiguo miembro del KKK y opositor de la ley de Derechos para negros. Byrd era considerado por Hillary como “mi mentor y amigo”, y Bill Clinton y Obama dijeron que era un “auténtico estadounidense”. Por supuesto, los supremacistas blancos, como Jason Kessler, organizador de los eventos de Charlottesville, VA, era un socialista seguidor de Obama. Kessler, el obamista que se presentaba como de derechas, y seguidor de Trump, es en realidad un socialista miembro del izquierdista movimiento “Occupy movement”. Los supremacistas en Charlottesville se pusieron gorras de Trump y ondearon banderas del KKK Demócrata.
Igual que Kessler y los otros socialistas americanos que son vendidos como de derechas, la izquierda ha replicado ese engaño en Colombia. Socialistas como Uribe, Obdulio, Everth Bustamante y sus bandidos del M19, Alfredo Rangel (de JUCO-FARC) son vendidos como derechistas. Duque, confeso sorista, izquierdista, fue vendido como de “derechas” a la masa ignorante de Colombia que no distingue una cosa de la otra. Bajo el liderazgo mesiánico de Uribe (maoísta de la línea de mando de Gerardo Molina) subió al poder para instaurar el socialismo de Estado en Colombia. No es casual que movimientos nazis (socialismo, recuerden) apoyen a personas como Uribe. La cuestión nazi no es racial en el fondo sino de esclavitud. Neonazis y maoístas son defensores furibundos de Uribe, neonazis son algunos de sus periodistas a sueldo. No es casual. Son socialistas. En Florida recientemente se suscitó un debate por Richard Spencer, vendido como la “derecha alternativa” en USA. En un evento a favor de Trump, Spencer llevó a sus neonazis que gritaban “Heil Trump” haciendo el saludo Nazi. Eso lo aprovechó la prensa izquierdista que siempre ha relacionado a los nazis racistas con la derecha, cuando la verdad -como lo hemos visto acá- es que los racistas son los socialistas del Partido Demócrata, que se admiraba mutuamente con el Partido Nacional Socialista. Por eso es que el Centro Democrático, el partido de Uribe, de inspiración maoísta, no tuvo reparos en hacer alianzas de cooperación ideológica con el Partido Comunista Chino (maoísta) y por eso Iván Duque y su gobierno fueron a China a rendir homenaje a Mao, el asesino esclavista.
Los racistas socialistas, como Spencer, que fingen ser de derecha están en contra de la inmigración a USA de gente que no sea blanca; Trump está en contra de la inmigración ilegal, que nada tiene que ver con asuntos de raza.

Los movimientos neonazis o “neoderecha”, p “nueva derecha”, como el de Richard Spencer, están en contra de los principios fundadores cristianos de Estados Unidos.
A estos grupos socialistas no les gustan los derechos individuales sino derechos colectivistas. “El individuo sirve al Estado” y no al revés. En un Estado de concepción derechista, con valores, se crea una Constitución para que el individuo se pueda proteger de los excesos del gobierno. ¡De eso se trata! Son derechos otorgados por Dios, sobre cualquier gobierno. Los socialistas niegan esos derechos y, obvio, niegan a Dios.


En un Estado socialista, es el Estado -y no Dios- el que debe otorgar derechos. El “Estado”, por supuesto, es el que detenta el poder. Se lleva a la gente a creer que sus derechos son concedidos por un Uribe, un Santos o un Duque, o un Petro. “Mis hijitos” llama Uribe a su secta. Igual que Lenin, igual que Hitler. Uribe, el “derechista” racista, dice que “me gusta el socialismo internacional, me gusta el socialismo si se hace bien”. Igual que ha dicho Paloma Valencia. Igual que vive diciendo Uribe; igual que dice José Obdulio Gaviria, el primo y asesor del narco Pablo Escobar, un mecenas del comunismo.
El historiador americano Kenneth Stamp dice que “la plantación étnica Demócrata” se ha extendido bajo Clinton y Obama y que hay 3 cosas para mantener funcionando una “plantación de esclavos”:
- Viviendas miserables
- Familias destruidas
- Altos índices de violencia
¿Les suena?
En un sistema socialista, o “plantación Demócrata de esclavos” (Kenneth) no hay oportunidades, nadie puede surgir, hay desesperación, tasa elevada de suicidios, rechazo a valores cristianos, el aborto y la degradación moral son pan de cada día. ¿Les sigue sonando?
En Estados Unidos, estas “plantaciones Demócratas” con estas características se ubican fácilmente en barrios de negros, barrios latinos, reservaciones de indios. En Latinoamérica, en todos nuestros países, eso es lo normal. Somos una “plantación socialista de esclavos”.
Igual que los esclavistas Demócratas en USA, que robaban el fruto del trabajo de otros (gozar de ese fruto es un derecho dado por Dios), la clase política socialista empresarial latinoamericana roba y esclaviza con impuestos a los modernos esclavos: los ciudadanos ignorantes.

Un “capitalismo” controlado por el Estado, como en las administraciones de Obama o en los gobiernos latinoamericanos, no es más que fascismo, es socialismo, nacional socialismo. Una “derecha” que usa sus organismos de inteligencia contra sus opositores políticos, interceptando sus comunicaciones o montándoles procesos judiciales, no es derecha; eso es fascismo, es socialismo, es nacional socialismo.
El monopolio de la educación y la cultura (Economía Naranja) no es derechismo. Es nazismo, es fascismo, socialismo. Las máscaras y capuchas negras usadas por los “manifestantes” en Colombia son iguales a las de los fascistas de Mussolini. socialistas y fascistas son lo mismo. ¿Quiénes financian estos grupos socialistas de “capuchas negras” en el mundo? Multimillonarios como George Soros, Tom Steyer, Richard Branson; todos Demócratas, todos íntimamente ligados a los gobiernos latinoamericanos, todos ligados a los gobiernos soterradamente socialistas, como los Uribe, Santos y Duque. Por eso, y varias cosas más, Colombia urge de un verdadero partido de derecha. Pero no una “derecha” falsa, como la del Dentro Democrático y otros que nacen como ahijados del CD.
La verdadera derecha no se distingue por portar uniformes militares, sino por defender valores cristianos.
