LA CORRUPTA FIFA Y SU FICHA EN COLOMBIA: IVÁN DUQUE
Ricardo Puentes Melo 07/07/2026 0

Por Ricardo Puentes Melo
Julio 7 de 2026
@ricardopuentesm
Adoro el fútbol, como al béisbol, dos deportes que «tienen algo que enamora»; tal vez sea su proclividad a los milagros.
Recientemente manifesté en mis redes sociales que estaba empezando a gozar nuevamente de los mundiales de fútbol, después de cerca de 10 años de hastío en el que se mezclaban el saber cómo funciona la mafia de la FIFA con el fingir ignorarlo y gritar a voz en cuello cada gol de la selección Colombia y, en mi caso, de la Selección de Alemania, mi preferida desde mi niñez.
La mayoría de los fanáticos del futbol ignoran que existen intereses mafiosos de los directivos de la FIFA en cada decisión que toman: sede, árbitros, derechos de transmisión, publicidad, equipos seleccionados…. TODO significa dinero para los directivos de la FIFA que, para tapar sus coimas, ahora disfrazan esos ingresos como “beneficios” que se traducen en bonos, escoltas, gastos de representación, etc.
En el año 2015 el FBI decidió entrar a investigar esa mafia porque su hedor alcanzó las narices del tío Sam. Muchos fueron procesados y encarcelados, mientras que otros no pudieron serlo porque se cuidaron de usar bancos americanos, reunirse en Estados Unidos para sus cosas, invertir su dinero mal habido en Estados Unidos, etc. O por tener la ciudadanía suiza, que encubre este tipo de transacciones.
La FIFA arregló todos los mundiales recientes. Todos esos eventos fueron manipulados, al menos en los últimos 25 años. Y eso pasó cuando entraron a su dirección personajes tan oscuros como João Havelange, presidente de la FIFA de 1974 a 1998, un dirigente brasilero que se alió criminalmente con Horst Dassler, heredero y directivo clave de Adidas).

Horst era hijo de Adi Dassler (fundador de Adidas), y sobrino de Rudolf Dassler (fundador de Puma), y ambos eran miembros del Partido Nacional Socialista de Hitler. No por nada las marcas Adidas y Puma son las preferidas de los hermanos Castro, de las FARC y de cuanto bandido socialista vive.
Tan nazis eran Adidas y Puma, que ambas marcas suministraban zapatos y ropa deportiva a los deportistas de Hitler. Durante la guerra también producían armamento militar con mano de obra de esclavos judíos.
Cuando Hitler fue vencido, los Dassler se convirtieron en testigos en contra de ese régimen, y así evitaron la cárcel y la horca.
Esta alianza fue fundamental para la comercialización del fútbol mundial en los años 70 y 80:
El asunto es que el brasilero Havelange ganó la presidencia de la FIFA en 1974 con el apoyo de Dassler, y una vez en el poder, Havelange y Dassler impulsaron los patrocinios corporativos masivos (Coca-Cola, Adidas, Puma, etc.) y crearon empresas como ISL Marketing para vender derechos de TV y marketing de la Copa del Mundo y otros torneos.
Esto fue lo que transformó la FIFA en una organización comercial y, al mismo tiempo, abrió la talanquera a sobornos y corrupción sin límite que enriquecieron groseramente a la familia de Havelange.
A esa mafia entró el uribista Iván Duque Márquez, presidente de Colombia desde 2018 hasta 2022. La FIFA, gracias a los lazos globalistas donde tiene sus tentáculos Soros, entró en contacto con Álvaro Uribe Vélez y Juan Manuel Santos para ver la posibilidad de reanudar la intención de convertir a Colombia en sede de un Mundial de Fútbol, pretensión que, hay que decirlo, el socialista Belisario Betancur rechazó de plano porque entendió que la mafia de la FIFA se quedaría con todas las ganancias del mundial, y las pérdidas serían asumidas por los contribuyentes colombianos.
Uribe y Santos instruyeron específicamente a Iván Duque para que avanzara en el tema de convertir a Colombia en sede del Mundial de Futbol, por los multimillonarios benefecios que podrían obtener a nivel personal, así que Iván Duque expresó públicamente, en 2019, durante su presidencia, su deseo y apoyo para que Colombia fuera sede de un Mundial de Fútbol.
¿Quién propuso eso incialmente? El torcido presidente de Ecuador, Lenín Moreno. Él encabezó la candidatura conjunta para que Colombia, Ecuador y Perú presentaran una candidatura como sede del Mundial de 2030. El corrupto Duque instruyó formalmente a Coldeportes, que hoy se llama Ministerio del Deporte, para gestionar todo lo necesario, en nombre de Colombia, para adelantar esta solicitud ante la FIFA. Dijo que eso debía hacerse “con toda la determinación”.
El becario uribista de Soros mantiene hasta el día de hoy esa determinación. Durante el Mundial de Qatar 2022, en una entrevista, Iván Duque habló de la importancia de mejorar la infraestructura deportiva en Colombia y de seguir buscando, junto a otros países, la posibilidad de organizar un Mundial en el futuro.
Por esos favores hechos a la mafia de la FIFA, Iván Duque integra, desde agosto de 2022, pocos meses después de dejar la presidencia de Colombia, la junta directiva de la Fundación FIFA.

La Junta Directiva Mundial de la Fundación FIFA es una entidad separada de la FIFA que supuestamente se enfoca en proyectos sociales, desarrollo del fútbol y responsabilidad social. Inicialmente fue conformada por Mauricio Macri (expresidente de Argentina, como presidente ejecutivo) y Gianni Infantino (presidente de la FIFA).
Gianni Infantino es el actual presidente de la FIFA, el máximo organismo rector del fútbol mundial. Es suizo (es decir, goza de inmunidad frente al FBI), nacido en 1970, abogado. Fue elegido presidente en febrero de 2016, tras el escándalo de corrupción que derribó a Sepp Blatter y fue reelecto en 2019 y en 2023-2027. Es muy proclive al dinero petrolero de los países musulmanes, y a la concentración de poder. Prioriza los negocios personales sobre los valores del fútbol.
Infantino ha tenido investigaciones y escándalos sobre corrupción, reuniones secretas con investigador, el fiscal suizo Michael Lauber. Pero todos esos cargos fueron cerrados en 2023. Infantino hizo una gran celebración, un bacanal desbordado, para alabar esa decisión. Ganó la mafia.
Yo seguiré disfrutando del fútbol, a pesar de personajes como Iván Duque, quien hoy “suena” para ser embajador de Abelardo de la Espriella ante el gobierno de Donald Trump.
Iván Duque sigue vinculado hasta el día de hoy a la FIFA Foundation Advisory Board, una organización paralela de la FIFA que aparece como independiente pero que es uno de los tentáculos para difuminar y desaparecer los fondos de la FIFA (que es una ONG, es decir, sin ánimo de lucro) en programas chimbos que se autoproclaman como herramienta para generar cambio social positivo en el mundo. En eso, en disfrazar esos robos, Iván Duque tiene muchísima experiencia. Ver artículo: (Ivan Duque y el barril de los puercos)
Esa es la FIFA. Ese es Iván Duque, el torcido a quien, según sus periodistas amigos, como Darcy, ponen a “sonar” como embajador ante Estados Unidos de América.
Todo esto es solo podredumbre.
Por ello es que, a sabiendas de estos hampones del fútbol, hoy disfruto mucho de ese espectáculo. Mi hija, furibunda y conocedora como nadie de ese deporte -desde su aspecto deportivo- me llevó a tomarle cariño a estas batallas deportivas a sabiendas de la mafia que hay detrás.
Ya no me siento tan inerme frente a esa mafia. Entiendo lo que hay detrás de los “fuera de lugar”, de los “penaltis extraños”, de los “goles anulados” y otras porquerías que hacen los árbitros pagados y bajo órdenes de la mafia de la FIFA.
Colombia ha clasificado con su gran fútbol, a pesar de los negocios de la FIFA para seguir ganando dinero con Cristiano Ronaldo; y también clasifica Noruega, con el titán Haaland, el imparable y poderoso vikingo quien, sin duda alguna, elimina a los mafiosos brasileños del mundial.
El fútbol, como el béisbol, tiene algo que enamora: Y es que en los últimos segundos se puede lograr un milagro.
Lo seguiré disfrutando, a pesar de personajes como Iván Duque, quien hoy “suena” para ser embajador de Abelardo de la Espriella ante el gobierno de Donald Trump.
Ay, Dios!
