
El presidente electo, Abelardo de la Espriella

Por: Álvaro Gallón Rodríguez
Presidente Fundación Social Galeona de Cádiz
25 de junio de 2026
Está muy bien que todos estén contentos, yo también lo estoy
Es curioso que ahora cada uno desea explicar lo sucedido, otros más bien la piden, exigiendo como fundamental para el futuro del país conocer la cantidad exacta de votos que fraudulentamente le asignaron a Cepeda, debido a que es evidente que su votación real debió ser mucho menor. Pero hay quienes felicitan al Registrador por su entereza de carácter, quien ciertamente merece todo agasajo, porque es de la cultura colombiana felicitar a quien personalmente cumple con el deber que le impone la ética; en Colombia esas personas siempre serán dignas de toda admiración y exaltación como seres excepcionales.
Sin embargo, la realidad de esta elección es que Antioquia puso 2.186.826 votos por nuestro nuevo presidente Abelardo De La Espriella, Santander no se quedó atrás con 822.592 votos y Norte de Santander con 602. 652, para un total de 1.425.244. Frente a esto, Bogotá colocó 2.235.514 a Cepeda, mientras que 1.933.243 al nuevo Presidente. No deja de ser significativo que Cundinamarca, territorio que recibe toda su influencia de Bogotá DC, haya ganado el doctor Abelardo con 896.844 votos, contra Cepeda 768.378. Entonces, sumando y restando la diferencia de Bogotá DC., más Cundinamarca, fue apenas 176.805 a favor de Cepeda. Esto es más que importante teniendo en cuenta la diferencia total en todo el país. Cundinamarca neutralizó la fuerza hegemónica supuestamente arrolladora de Bogotá, sumada al voto fusil de la periferia territorial. Muy malos estrategas son Petro, Cepeda y su banda de asesores nacionales e internacionales, gracias a Dios.

Volviendo al tema central que nos ocupa, es evidente que sin las mayorías en Antioquia y los dos Santanderes, Abelardo De La Espriella hubiera perdido las elecciones. ¿Entonces, qué sucedió en Antioquia y los Santanderes? Lo ocurrido no fue otra cosa que la disipación de la neblina mental y un despeje de la dimensión moral que revitalizó la conciencia católica por acción del mismo demonio. Me explico: Dice San Vicente Ferrer que el triunfo de Dios donde más manifiesta su poder soberano, es cuando el demonio que es experto en fabricar cadenas de hierro para los pies y no dejar andar en la virtud a los justos, transforma su arte de herrero y pasa a ser orfebre, obligándolo Dios a confeccionar coronas de oro para las sienes de los elegidos.
Ocurrió y así será señalada por la historia, que en Medellín la opinión pública no toleró la Marcha Triunfal Mundial por el uso libre de la Marihuana, auspiciada por Petro y celebrada el 3 de mayo de 2025, que es un mes consagrado a la Santísima Virgen. Mucho menos soportó Medellín el Congreso de Brujería, para celebrar el jubileo de los 25 años del primer Congreso Mundial de Brujería que entre el 24 al 28 de agosto de 1975 organizó el brujo Simón en Bogotá. Este jubileo satánico 2025 celebrado por la Caja de Compensación Familiar de Antioquia (COMFAMA) con el apoyo de CONFENALCO, toda vez que esta entidad consideraba que no debía oponerse sino vincularse, dado que en Colombia más del 86.5% de las empresas industriales y comerciales son de familias católicas y proveen el 75% del empleo nacional. El resultado final fue que las dos entidades difícilmente recuperaran la confianza que el público tenía en ellas.
Es muy importante tener en cuenta que el comunismo en Colombia no ha muerto y que el mal derrotado siempre regresa con más fuerza y pretendida depravación
Para completar el demonio su trabajo en el taller de orfebrería, con mano temblorosa Gustavo Petro se vio obligado a firmar la Ley 2578 del 1 de junio de 2026, que declara día Festivo Obligatorio Nacional la celebración de Nuestra Señora de Chiquinquirá, Reina y Patrona de Colombia; de lo contrario, si se negaba a firmarla, todo el país se le venía encima y se habría anticipado el fracaso de Cepeda y su indígena Aida Quilcué, dupla perversa con la cual Petro pensaban revitalizar todo el movimiento de la izquierda latinoamericana para enfrentar como un bloque compacto de “biomas indigenistas” a Donald Trump y así recuperar todo el Continente Hispanoamericano, donde la izquierda últimamente viene de capa caída. No cabe duda que el peligro local y continental era muy grande y debemos agradecer al Bloque Mariano del Congreso de la República, liderado por Conciudadanos de Medellín, haber tenido tan clara visión de la realidad nacional e internacional, en medio de tanta dificultad sacar heroicamente adelante ese proyecto de Ley tan vital.
Lo cierto de todo, es que por acción de la gracia, ocurrió un despertar religioso católico en toda Colombia y que la cosa no se queda ahí, porque el próximo 30 de octubre de 2027 tendremos elecciones territoriales por las alcaldías y gobernaciones; las campañas ya comenzaron en la presente semana.
Surge entonces una pregunta vital: ¿Esa bondad de Dios cuando hay dificultades insalvables y pareciera que en la herrería del demonio ya se fabricó la última cadena de hierro para los pies colombianos; cuando a través de la Santísima Virgen siempre la Divina providencia se hace presente y en Colombia obliga al demonio a colocar corona de oro en la sienes de los sufridos compatriotas, será entonces que las universidades, las instituciones de educación básica, los mismos maestros, igual que los amplios sectores el clero simpatizante del progresismo y demás promotores de la religión católica de los individuos dispuestos siempre a destruir la institución de la propiedad privada y la familia, impulsados por su infame lucha clases, todos a una, se dedicarán en coro a oponerse al nuevo Gobierno y apagar el entusiasmo que manifiesta el pueblo colombiano cuando le colocan al frente la auténtica bandera de Cristo sufriente y compasivo como misión de país?

Si el progresismo en sus distintas expresiones contrariando el sentir profundo de la nación colombiana hace eso, no solo será su mayor traición a la Patria, la Familia y la Religión, sino su perdición definitiva. Además, también será la ruina total de las instituciones perversas que se dicen de centro o simplemente laicas, y no combaten por el imperio de la virtud. Esas son entidades malévolas y de eso no cabe la menor duda, porque son falsos profetas del falso centro, de la falsa bandera y la engañosa virtud, que orientan siempre hacia el mal y la traición. Porque la virtud siempre está en el centro y ese centro es Jesucristo, quien ha dicho: «YO SOY el camino, la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí». (Juan 14,6). Explica la Vulgata Latina, que el Camino es seguir el ejemplo de Cristo; la Verdad es el equilibrio que existe en la auténtica Doctrina Cristiana; y la Vida, la gracia Divina que a todos asiste.
Sin embargo, conviene afirmar que no es suficiente ser de centro, porque Cristo también ha dicho: «Por aquí conocerán todos que sois mis discípulos, si os tenéis amor unos a otros» (Juan 13,35). Esto quiere decir que existe una autentica obligación de ejercer la virtud de la caridad, que en otras palabras no es hacer procesos de paz con los delincuentes para entregarles el gobierno de la Nación, sino esforzarse por reconstruir el tejido social de la nación colombiana dañado a propósito, el cual el marxismo con su perversa lucha de clases quiso destruirlo todo, caotizar la moral y enfermar psicológicamente el país, hasta casi matar la República.
Es muy importante tener en cuenta que el comunismo en Colombia no ha muerto y que el mal derrotado siempre regresa con más fuerza y pretendida depravación, siempre y cuando perciba que en medio de la embriaguez de la victoria, un organismo socialmente debilitado por la enfermedad, demuestra que sus murallas de la fe están débiles y es fácil tumbarlas para evitar que se recupere. De esa manera, maliciosamente y aparentando amistad, espera que esa sociedad enferma se siga enfermando aún más y así poder asesinarla con más sevicia y sin la más mínima señal de piedad.
Así el optimismo mentecato piense lo contrario, la venganza satánica viene, porque viene. Entonces hay que aprovechar el tiempo para hacer prevalecer la justicia, acompañada por el don de la caridad que no es otra cosa que neutralizar cualquier intento de impulsar la lucha de clases. En este sentido es muy acertado y estratégico por parte del Presidente Abelardo De La Espriella, comenzar por solucionar la problemática que está presentando de ciudad de Cali.
