GASLIGHTING – MANIPULACIÓN PSICOLÓGICA
Ricardo Puentes Melo 05/03/2026 0
Juan Manuel Santos, premiado del Global Statesmanship Award del WEF
PARTE 1

Por Álvaro Gallón Rodríguez
Mayo 3 de 2026
Hace años un notable capitán de empresa, fundador de universidades, decía: “Hay que colocar mucha atención a las facultades de Psicología, porque ahí está el futuro de las facultades de Derecho. Ciertamente no se equivocaba.
Las ideas de Enrico Ferri (1856-1929) abogado socialista italiano, destacado por su doctrina jurídica que pretendía prevenir el delito mediante reformas económicas y sociales impulsando la igualdad comunista anticristiana en todo el mundo y especialmente en Italia, se convirtió en el discurso predilecto de los políticos latinoamericanos y sobretodo en el de los colombianos. Por ser Colombia indudablemente la nación más culta de esta parte del Continente, donde la juventud tiene más inquietudes doctrinarias, se convirtió la doctrina de Ferri en el principal fundamento que se enseña sin sentido crítico en las facultades de derecho, historia, psicología y sociología, siendo además el principal contenido de toda propuesta electorera de izquierda, falsa derecha o de centro, sin importar si ese centro sea centro derecha o centro izquierda, porque ese ha sido un matiz maliciosamente sutil que siempre busca el populista para esconder su ideología barata; toda vez que en su sentido finalista no desea marcar el rumbo social para alcanzar el bien común que es el principio ético de la economía y la política, sino que más bien pretende ganar dividiendo el electorado.
Dentro de las lesiones psicológicas infringidas masivamente a la población colombiana, se encuentra aquella que se realiza a través de ciertas redes de comunicación (mejor conocidas como bodegas). Hay que resaltar sobre todo aquellas que reducen la realidad a una confrontación entre izquierda y derecha, creando y luchando las dos “polarizaciones” para conquistar el favor de la población moderada e indecisa conocida como “centro decisivo”.
Este positivismo jurídico comunista de Ferri es una idea perversa que ha calado y es de donde surgen conceptualmente adefesios como el Acuerdo de Paz de Colombia firmado por Juan Manuel Santos con la Guerrilla de la FARC en el año 2016. El susodicho acuerdo fue elevado como norma transitoria al bloque de constitucionalidad por Acto Legislativo 02 de 2017, y después por Ley 2272 de 2022 se incorporó como política permanente de Estado con el nombre de “Paz total”, concepto filosóficamente absurdo que indica destruirlo todo y comenzar de nuevo, en otras palabras, nihilismo terrorista en el lenguaje político filosófico.

Embriagados los políticos con el ideal bolivariano de poder hacer la Reforma Agraria como fundamento de la llamada: “Paz total”, se afianzaron en la idea de que el delito contra la propiedad privada como hecho objetivo no existe, siendo más bien producto de lesiones psicológicas involuntarias cometidas por personas que han heredado una cultura de violencia causada por los nocivos efectos que producen en la psicología del pueblo los intereses capitalistas individualistas ajenos a la legítima voluntad popular. Esta visión errada de la justicia social conforme con el marco conceptual del marxismo, define la propiedad privada como una función y no como un derecho, y esto ha llevado a la sociedad colombiana a transformar su visión objetiva que tenía de la ciencia jurídica y económica, cayendo en una falacia con la cual jamás alcanzará la paz, sino que el delito va exponencialmente creciendo y por ende la violencia. Este contrasentido incluso ha sido el argumento principal para conceder absurdamente un Nobel de Paz, que es un reconocimiento y condecoración internacional.
Aplicación de instrumentos de última generación conocidos como gaslighting masivo de manipulación de la opinión pública para alcanzar la llamada: “Paz total”
La técnica para dominar el centro decisivo consiste en evaporar cualquier referencia a principios morales y racionamientos juiciosos surgidos del sentido común, reduciendo el discurso a lo más frívolo que se encuentre al alcance, el insulto casual y la burla caricaturesca, mientras por otro lado se van movilizando a través de la propaganda sentimientos piadosos y comprensivos para alcanzar una supuesta unidad, la cual finalmente hará un frente común para no ser conquistados por el comunismo. “Si no nos unimos perdemos el país y quedamos en manos de la guerrilla” dicen los futurólogos políticos.
Si alguien se atreve a invocar la moral se le acusa de extremista. Si expone argumentos sólidos se le acusa de «delirante» o de estar cometiendo delito de odio. En cualquier opción, la idea es no molestar al “centro” con verdades doctrinarias que inspiran principios de acción política basados en la ética. Además, proponen que para acercarse al pueblo ideológicamente localizado en el centro, siempre se debe evitar asumir comportamientos protocolarios que denoten buena educación y la aceptación de normas éticas de comportamiento social y respeto. Lo cual muestra una prepotencia inconcebible de los políticos, toda vez que está indicando que su labor educativa ha sido muy pobre y que el pueblo llano es ignorante, pues solo elige a aquellos mentecatos que compran títulos universitarios.

Esta técnica del gaslighting se desarrolla paso a paso, utilizando primero la simpatía para atraer e ilusionar, luego se va alejando lentamente con el propósito de sembrar un manto de duda al negarse a participar en los debates; enseguida guarda silencio respecto a los principios fundamentales con el fin de cubrir los ambientes con una niebla espiritual: “Lo bueno es malo, lo malo es bueno”, es lo que orgullosamente afirman tomando aires de persona intelectualmente cultivada, compresiva y dialogante, para enseguida pasar rápidamente a sembrar la duda sobre la importancia que tiene la objetividad moral en la política, y finalmente proceden a crear artificialmente por medio de la propaganda una sensación de unidad y de fuerte sentimiento popular socialista emocional tribalista. De esta forma tratan de obligar a los que inicialmente promovían la necesidad de la restauración moral y de la lucha contra la corrupción a tomar posiciones babosas y publicitariamente pegajosas.
El gaslighting masivo es el tipo de manipulación sutil más peligroso, porque lleva a creer que existe algo malo en nosotros, que nos impide ser parte de ese centro gelatinoso comprensivo que busca la unidad y que el talante espiritual es lo más contrario al auténtico sentimiento democrático y las aspiraciones más entrañables del pueblo.
La idea pivote del gaslighting, es crear en el imaginario colectivo la noción que si no renunciamos oportunamente a la moral, los subversivos y delincuentes van a adueñarse de la nación. Un claro ejemplo de esto lo observamos en el homosexual Juan Daniel Oviedo, quien orgulloso de sí mismo, afirma con alevosía su condición de ser marica como su mejor cualidad, que lo capacita para comprender a todos y lograr unirlos, por eso dice: “no soy un marica cualquiera, sino uno que merece representar la nación colombiana.”
Esta afectación es mucho más grave cuando la escogencia de un homosexual público y notorio, es realizada por una persona como Paloma Valencia
Tenemos entonces que el objetivo del gaslighting es sembrar la duda sobre nuestra capacidad de interpretar correctamente que es lo moralmente justo y donde está la justicia. Especialmente busca esta manipulación psicológica lograr que se le dificulte al electorado comprender que lo justo siempre está en el medio y que ese justo medio es la virtud, porque el bien es equilibrio en todas las cosas, por consiguiente únicamente lo virtuoso es el centro. Surge entonces la pregunta: ¿Será un estado espiritual profundamente equilibrado y virtuoso ser homosexual como alevosamente lo pregona Oviedo, a tal punto que cree que eso lo habilita para representar éticamente a los colombianos?
Esta afectación es mucho más grave cuando la escogencia de un homosexual público y notorio, es realizada por una persona como Paloma Valencia, lo cual lleva al imaginario público que se reconoce sexualmente normal, a presumir que ella carece de inteligencia y criterio moral para tomar decisiones políticas éticas y serias, por tanto coloca su opción de voto en contra de ella misma. Querer perder siempre se ha interpretado como una posición maliciosa que busca dar el triunfo al enemigo número de uno de Colombia, que es el comunismo.
Sigamos avanzando en el análisis del discurso de Juan Daniel Oviedo, por ejemplo: el matrimonio ciertamente es un sacramento que imprime carácter en los cónyuges e invita a un régimen de vida en estado de santidad que tiene mucho que ver con la virtud de la castidad y la recta educación de los hijos. La candidata Paloma Valencia preguntada por las razones para haber escogido a Oviedo, se confiesa partidaria del matrimonio homosexual. Entonces se puede preguntar a Paloma: ¿Será el homosexualismo un camino de santidad y la pedagogía indicada para la correcta educación de los hijos y marcar el rumbo moral del país? Puede una nación que es 75% católica y 23% evangélica, elegir como presidente de la República a una mujer que públicamente apostató de la fe cristiana, pues no se trata de considerar correcta una opinión cualquiera en labios de un homosexual, sino de una verdad consignada en el Depósito de la Fe, afirmada directamente por Nuestro Señor Jesucristo en las Sagradas Escrituras, por consiguiente ella misma ha demostrado su ineptitud ética para ocupar la Primera Magistratura de la República y se ha vetado a sí misma para representar moralmente la nación colombiana.
En los dos próximos artículos trataré sobre ¿Cómo descubrir el gaslighting? (parte II) y ¿Qué se debe hacer para destruir el gaslighting? (parte III).
Álvaro Gallón Rodríguez, es administrador de instituciones de utilidad común sin ánimo de lucro, autor de varias obras didácticas de base histórica filosófica y teológica. Se ha desempeñado en la gerencia administrativa de la industria textil y en la alta administración académica como consultor en organización y métodos de universidades, colegios y editoriales internacionales. Actualmente es el presidente de la Fundación Social Galeona de Cádiz: www.galeonadecadiz.org
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Bogotá DC, 22 de marzo de 2026.
