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Noam Chomsky

Álvaro Gallón Rodríguez
Álvaro Gallón Rodríguez

Por Álvaro Gallón Rodríguez

Junio 7 de 2026

Cómo descubrir el gaslighting

Distinguidos profesionales de la salud afirman que el gaslighting o manipulación psicológica, crea dudas sobre el estado de la salud mental de los candidatos oponentes y su capacidad para ocupar puestos de responsabilidad. Dicen que en casos extremos, hasta es posible que la opinión pública alcance a creer que el candidato tiene problemas de personalidad o sufre de un trastorno psicológico emocional. Entonces, si Alfonso López Michelsen definió la política de gobierno como pedagógica, ahora Gustavo Petro la define como psiquiátrica masiva, toda vez que consiste en trastornar la racionalidad del pueblo colombiano invitándolo a dar el salto al vacío.

Lo más importante para entender el gaslighting, es comprender que se trata de un arma de guerra psicológica revolucionaria y su mecanismo interno muy parecido al bullying o acoso escolar, con la diferencia que este tiene mayor cobertura poblacional y sus procesos han sido planificados cuidadosamente en laboratorios de ingeniería social. El mismo Petro ha dicho respecto a su guerra revolucionaria contra la institucionalidad colombiana, que Slavoj Zizek y Noan Chomsky son los inspiradores de su pensamiento y del de Iván Cepeda.

El gaslighting es un encadenamiento continuado de hechos terroristas de ritmo suave, no limitados por el tiempo y ni detenidos por presencia de autoridad alguna. Simplemente son hechos anti institucionales (de aquí su aspecto nihilista) que van haciendo sinergia unos sobre otros, logrando un resultado que potencia realidades distintas que al mezclarse resultan en una combinación explosiva, la cual finalmente los agentes que articulan el caos distinguen con el nombre de “Estallido Social”.

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Protestas en Colombia

La forma principal de actuar del gaslighting es a través de la falacia de composición, donde lo parcial se intenta generalizar y por medio de la pedagogía aumentativa cubrirlo de emotividad. Es una de las herramientas de guerra moderna más poderosas. Se basa en un error de lógica, que en términos de sana filosofía, se define como que la conclusión de una parte no autoriza que tenga igual validez en el todo.

La falacia de composición es sumamente cruel y muy utilizada en las persecuciones y genocidios masivos, como ha ocurrido en las guerras mundiales con la experimentación nazi, las prácticas fascistas y el comunismo, donde la instrumentalización de la violencia se basa en generalizaciones que se aplican masivamente según los siguientes esquemas de pensamiento:

Esquema performativo: Consiste en ocultar la verdad y no describir la realidad, invitando a todos a una acción generalizada de guerra total, empujando el cuerpo social hacia una percepción que tiene contenido interno ideologizado montado sobre emociones violentas. Por ejemplo, Gustavo Petro revivió el símbolo bolivariano de la Guerra a Muerte.

El sesquipedalismo: Consiste en usar los medios de comunicación para incorporar al  lenguaje popular palabras rimbombantes y en cierto sentido graciosas de fácil recordación, las cuales también pueden ser utilizadas en ambientes académicos. Estos términos raros se proponen como verdaderos derechos y se plantean como el fundamento de nuevas leyes. Por ejemplo: “Ley del matrimonio igualitario” (dice mucho y no dice nada, nadie sabe exactamente qué es y la mayoría simplemente se lo imagina).

Disfemismo: Es una figura retórica que consiste en renombrar la realidad con expresiones humorísticas para rebajar la trascendencia, el verdadero valor conceptual y sustraerle su  densidad ética. Se trata de extirpar en toda la población el sentido común contenido en la cultura popular, de tal manera que produzca una atonía moral. Esto conduce a un vaciamiento de las virtudes fundamentales en la población: familia, trabajo y religión.    

Eufemismo: Se trata de manifestar en los medios de comunicación ideas gaseosas, de manera suave aparentemente franca y chistosa, de tal manera que si alguien usa la justa expresión y su significado lingüístico preciso se considere que usa términos malsonantes, incultos, groseros y que incitan al delito de odio.

Los obreros por ser obreros no deben tener sentimientos de agradecimiento, ni vínculos éticos con sus patrones

El  gaslighting crea escenarios perversos que no son reales

  1. Los subsidios del Estado expresan un profundo amor al pueblo, pues se trata de la ingeniería social del nosotros que precede al yo, reflejando un principio de comunión cristiana que únicamente puede tejer quien detenta el poder. Esta falacia encanta a los clérigos denominados progresistas.
  2. Si se cambia el nombre a lo viejo se vuelve nuevo. En otras palabras, si la propiedad ya no es un derecho, sino una función, el concepto de propiedad privada ha muerto. Por lo tanto la propiedad individual, familiar, colectiva privada, y la privada especial proindiviso, dejaron de existir y ahora es el Estado que con pleno derecho puede controlarlo todo a través de la autogestión pública y la tributación. Por ejemplo, el Gobierno puede decretar si un alimento no toxico es además saludable o no y afectar su consumo con impuestos.
  3. Si le quita la i a ilegal todo se vuelve legal. Por ejemplo, el ejército institución legal que cuida el territorio y combate la guerrilla que es ilegal, si se incorpora a él esa guerrilla al ejército deja de ser ilegal. Por eso Iván Cepeda promete que lo primero que va a hacer es acabar con la guerra mejorando el ejército en la cantidad de efectivos, para tener mejor control del territorio nacional.    
  4. Al consumo de estupefacientes es un derecho fundamental a tener momentos recreativos, por tanto es necesario para la vida estudiantil que existan espacios intramurales dentro de las instituciones educativas que faciliten ese disfrute y garanticen el derecho constitucional al libre desarrollo de la personalidad.
  5. El secuestro deja de ser punible y pasa a llamarse retención con el fin de que no se afecten los derechos humanos. Al bloqueo de la fuerza pública en carreteras, campos y ciudades adquiere la calificación de cerco humanitario
  6. Los obreros por ser obreros no deben tener sentimientos de agradecimiento, ni vínculos éticos con sus patrones, pues la propiedad es una función que la goza quien la vive, no un derecho del propietario.
  7. Los ricos también lloran (se refiere a pagar impuestos nacionales al patrimonio, que son adicionales al impuesto catastral que cobran las autoridades municipales).
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Los escuderos de la lucha anticorrupción. Ver para creer

El chantaje emocional colectivo

Lo más aterrador del gaslighting, es que produce una destrucción masiva de la autoestima en la población, logrando que ella deje de lado la valoración moral de los vicios sociales que es necesario corregir, pierda el criterio para elegir a la persona más competente para remediarlos y empiece a dar por sentado que oponerse «no sirve para nada». Es lo que sucedió en Venezuela, donde se perdió el criterio moral popular formado durante más de cuatrocientos cincuenta años de maduración cultural. Sanar esta afectación del tejido social en la nación hermana y reconstruir el sentido común puede tardar de ochenta a cien años.  

Se siente mucho pesar por el futuro de Colombia y que aquí ocurra lo mismo que en Venezuela. La inversión psicológica producida por el gaslighting, donde las emociones van por delante de la razón, hace que la población victimizada quede sumisa, dejando que los demás sean los que tomen decisiones. El pueblo se vuelve extremadamente sensible a las propuestas de la propaganda. Este es el principal incentivo para que el victimario sea favorecido por quienes están siendo manipulados psicológicamente y de otro lado, el publicita se siente cada vez más exitoso.

Hablando en términos de sana democracia, la asimetría de los círculos de poder que se forma no es virtuosa, y es complicada de romper porque está anclada en el ego del  victimario. El efecto de esta perversidad ética, es algo parecido al Síndrome de Estocolmo que sufren los secuestrados.

La psicóloga Robin Stern, autora del libro The gaslighting effect, presenta las señales más frecuentes de presencia de Gaslighting:

  1. Cuestionamiento de toda propuesta y planificación de acciones orientadas al bien común, no importa si son ideas buenas o malas, lo único que interesa es si hay empatía o antipatía por determinado personaje fabricado por el marketing político a través de las bodegas. “Eso es bueno porque lo digo fulano y lo ratifica zutano, es malo porque lo propone mengano”. Como es fácil apreciar hay una total ausencia del sentido común Esto se conoce como niebla espiritual.  
  2. El victimario acusa reiteradamente y pregunta constantemente si los ricos son insensibles al cambio, con el fin de hacer que las víctimas sientan vergüenza y siempre se esté disculpando de pertenecer a una determinada élite social, olvidándose ellas que eso es lo normal y que en todos los estratos sociales naturalmente existen élites, que pueden ser familias de panaderos, textileros, ganaderos, agricultores, transportadores, médicos, ingenieros, periodistas y cuanta actividad humana exista para el correcto funcionamiento de la sociedad.
  3. El victimario continuamente pregunta al público por qué no es feliz, y para explicar la falta de felicidad utiliza argumentos de lucha de clases. Esto hace que en presencia del victimario, la víctima, en este caso el pueblo, no logre comprender y tome decisiones, erradas al momento de elegir.
  4. La población siente que su voto no vale nada, que nada puede hacer, contentándose entonces con la promesa vacía de cualquier chaman populista que aparezca y le diga: “ahora si vamos a vivir sabroso”.            

En el próximo artículo trataré de las técnicas para destruir el gaslighting.

Álvaro Gallón Rodríguez, es administrador de instituciones de utilidad común sin ánimo de lucro, autor de varias obras didácticas de base histórica filosófica y teológica. Se ha desempeñado en la gerencia administrativa de la industria textil y en la alta administración académica como consultor en organización y métodos de universidades, colegios y editoriales internacionales. Actualmente es el presidente de la Fundación Social Galeona de Cádiz: www.galeonadecadiz.org

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